Opinión | Chantajes con la política

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OPINIÓN | TOMASA MEDRANO RAMOS

Docente y líder afrodescendiente de Turbo


Parece cosa de no creer en estos tiempos donde todos claman respeto a libertades de opinión, respeto por las diferencias, en un país democrático y participativo, donde hemos entendido que la diversidad es riqueza y que los consensos son cada vez más necesarios y que estamos cansados de darnos golpes en la cabeza cada vez que desconocemos que la unidad es la fórmula para avanzar en lo grande.

Es lamentable que a estas alturas de la vida muchos empleados se sientan intimidados, en riesgo de ser cambiados de puesto, trasladados a otras dependencias y en peores casos dependiendo su tipo de vinculación fuera del servicio, por no seguir directrices, o líneas marcadas por algunos candidatos.

Esto viene ocurriendo en todo el país, se ha convertido en una práctica generalizada en estas épocas electorales donde juegan con las necesidades de muchos. Se chantajea, por decirlo de alguna manera, a las personas, cuando lo que debe primar es que realice bien su trabajo, que este siempre dispuesto a servir, a cualificarse, a ser muy humano y sociable con quienes lo requieren.

También existen «paparazzis» que como que les pagaran por contar o decir a donde entró el trabajador, con quien habló, a que reunión asistió, que camiseta o gorra lució, se van al extremo de grabar conversaciones, enviar captures y hasta transmitir en vivo. Que cosas tan extremas, pareciera que se estuviera presa la conciencia y matriculado de por vida a una u otra corriente política o pensamiento.

Entre más libre es el ciudadano en la escogencia de su candidato, es más benéfico para la democracia. Porque cuando se siente la presión ni el trabajo se hace con pasión, es ahí cuando se trabaja cuando lo están mirando los superiores, pero cuando no está ocurre como dice el refrán popular; «cuando el gato no está en casa los ratones hacen fiesta». Los chismes de pasillo, las murmuraciones, y no falta al que cogen de comidilla en todo momento para armarlo, desarmarlo , despellejarlo, hacerlo añicos. Para saber que todo esto pasa y volvemos a lo mismo y con los mismos.

Claro está que depende de cada uno de los ciudadanos que las cosas sigan igual o que cambien un poco y esta cantidad de aspirantes que se tienen en las localidades nos propicia la posibilidad de hacer un excelente ejercicio, de escuchar, revisar, comparar, soñar con regiones mucho más prosperas y empoderadas. Y ante todo ciudadanos con libertades para ejercitar sus derechos.

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Leer a Tomasa Medrano
Nacida en Vigía Del Fuerte, Antioquia, el 18 de septiembre de 1966. En el hogar del agricultor Bonifacio Medrano Pertuz y la maestra Carmen María Ramos. Es Docente de la Catedra de Estudios Afrocolombianos en la I. E. Turbo, Directora de la Red Kambiri, Dirigente activa de Coomeva y desde hace más de 5 años es columnista del periódico La Chiva De Urabá. Tomasa tiene 34 años de experiencia en la docencia y 18 años en el sector rural, donde asumió el liderazgo en procesos organizativos. Hace más de 30 años defiende los derechos humanos de las comunidades negras y de género. Disfruta ser docente y considera esta una profesión para contribuir en la transformación de sociedades más justas y equitativas. Es licenciada en Geografía e Historia de la U De A, con especializaciones en Gestión de Procesos Curriculares y Docencia Universitaria. Ha sido galardonada como Antioqueña de Oro en 2001, Antena de Oro al mérito Educativo por la emisora Antena Stereo, entre otros. Ha participado en eventos nacionales e internacionales. Invitada especial y conferencista (Ecuador, Venezuela, Panamá, Honduras, Holanda, Brasil y China).

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